Hace algunos días atrás Colo-Colo perdió la final del campeonato de apertura 2008 frente a Everton.
En este post no voy a hablarles de fútbol, ni de lo que Colo-Colo debió hacer dentro de la cancha, mas bien quiero referirme a algo que me llamó mucho la atención fuera de ella.
El martes, un selecto grupo de colocolinos conformado por la Marce, la Pame (colega de la Marce), Carlitos (colega de la Marce y vecino nuestro) y un humilde servidor, fuimos a ver la final a un pub en Puerto Varas. Llegamos temprano para ganar una buena posición, y a los 5 minutos ya estaba lleno el asunto. Gran ambiente, pensé yo, hasta que de a poco me fui dando cuenta que no todos en el pub éramos colocolinos… raro, pues gente de Everton en Puerto Varas como que no hay.
Y ahi fue cuando de verdad capté lo que pasaba.
Se había reunido en el pub un heterogéneo grupo de hinchas, quienes gritaron con el alma cada uno de los goles propinados a Colo-Colo, y gozaron como nunca al escuchar ese pitazo final que daba por campeón a Everton.
El martes 3 de Junio del año 2008, Everton tuvo más hinchas que cualquier otro equipo en este país. Madres, monjas y todo el resto de los hinchas de equipos chicos, todos juntos hinchando por Everton.
El miercoles 4, la web estaba infestada con mensajes que hacían alusión al campeonato ganado por los viñamarinos. De todos mis conocidos, nunca había conocido a un hincha ruletero… hasta el miércoles, donde me bastó abrir Facebook, Messenger, GTalk, etc. para enterarme de que muchos conocidos, viejos amigos y familiares formaban parte de esta nueva hinchada Evertoniana.
Me preguntó mi amiga Rocio si esto también es Colo-Colo.
Sólo Colo-Colo es capaz de poner la atención de todo Chile en torno suyo, y no hay ningún otro equipo en el país capaz de provocar eso. Hoy (y siempre) todo el fútbol chileno gira en torno a lo que Colo-Colo hace o deja de hacer… y nadie más puede decir eso. Basta con mirar para atrás y darse cuenta: hay un pasado que nos respalda.
Por eso Colo-Colo sigue siendo el ETERNO CAMPEON. Por sus copas, su hinchada y su historia.
La voz del pueblo